Entrevista espontánea con los doctores Rafael Capurro y Mario Barité
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Alejandro Puig
Bienvenidas, bienvenidos a esta entrevista espontánea.
Soy Alejandro Puig, y es un enorme gusto conversar una vez más con ustedes en esta espontaneidad que nos transmite la radio. Nos encontramos con la magia de la comunicación, que muchas veces nos brinda encuentros no programados y absolutamente espontáneos. Por eso, en esta ocasión, me complace tener a dos grandes invitados, dos grandes amigos de esta casa, es un honor contar con ellos en este momento, en oportunidad de la realización del 4to. Encuentro del International Center for Information Ethics (ICIE) y su Capítulo de América Latina y el Caribe y conjuntamente el 1er. Simposio Uruguayo de Ética de la Información y la Comunicación. Este encuentro se centrará en "Estrategias para el combate a la desinformación: el papel de la ética de la información y la comunicación".
Estos grandes invitados que están en la mesa son Mario Barité y Rafael Capurro, y si ustedes me permiten señores contertulios, por supuesto a la audiencia, hacer el intento de contarles brevemente los extensos currículos de estos invitados de Uniradio.
Comenzamos por Rafael Capurro. Es un académico de fuste, integrante de esta historia de la FIC, de la gran historia de la Maestría en Información y Comunicación que tiene la Facultad de Información y Comunicación, es lo primero que se me viene sin libreto, pero yéndome un poco más a tu ficha e historia de vida Rafael, quería aprovechar a decirles que pueden ingresar a www.capurro.de y allí ver específicamente un historial de vida que se va a extender mucho más de lo que puedo contarles. Rafael es licenciado en filosofía, en el Colegio Máximo de la Universidad de San Salvador de Buenos Aires. Luego se desarrolla específicamente en la investigación de la documentación en el Centro de Documentación de Energía Atómica en Karlsruhe, Alemania. Diploma en Documentación del Instituto de Documentación de Frankfurt am Main, también Alemania, 1973. Doctor en filosofía por la Universidad de Düsseldorf con una tesis sobre el concepto de información y su postdoctorado lo realizó en Filosofía Práctica (ética) por la Universidad de Stuttgart en 1989 con la tesis "Hermenéutica de la información científica". Cuenta con numerosísimas publicaciones que, por supuesto, ustedes van a apreciar en la web de Rafael Capurro, donde también tiene muchísimas publicaciones y presentaciones en diversos congresos a nivel mundial.
Y conversamos también con un actor y profesor de esta casa que es Mario Barité, profesor titular del Instituto de Información de la FIC, docente con dedicación total, integrante del Sistema Nacional de Investigadores, responsable de las cátedras de organización del conocimiento I, terminología, metodologías de investigación en terminología, teoría, metodología y aplicaciones de las garantías en organización del conocimiento. Ha tenido participación en los cursos de gobierno electrónico, taller de tesis y grupos de investigación, terminología y organización del conocimiento (GTERM), numerosísimas publicaciones y es integrante del grupo GETINCO, que integra el comité organizador de este 4to. Encuentro ICIE y Primer Simposio Uruguayo de Ética y la Información.
Les pedimos disculpas, ya que las lecturas de hojas de vida a veces pueden ser engañosas en cuanto a cómo se construyen específicamente. Sin embargo, es importante que nuestra audiencia pueda conocer mejor a quienes estamos entrevistando. Así que bienvenidos, es un honor realmente estar con ustedes.
Mario Barité
Muchísimas gracias Alejandro, los honores para nosotros.
Rafael Capurro
También muchas gracias de mi parte.
Alejandro Puig
Bueno, por favor, de alguna manera nosotros hablamos de la propuesta de este congreso que ha tenido lugar los días 9, 10 y 11 de octubre. La propuesta aborda las estrategias para el combate la desinformación, contando con notorios académicos que de alguna manera desarrollan y objetivan diversos problemas de investigación en esta temática, en relación con la sociedad moderna y el pasado de esas sociedades. ¿Cómo se traduce hoy en día a la hora de reunir en un simposio o congreso, temáticas de discusión y mesas abiertas? Esto, de alguna manera, involucra la comunicación desde la perspectiva de ustedes, académicos de la información. ¿Quién se anima?
Mario Barité
Bueno yo me animaría en todo caso porque como integro el comité organizador tengo, digamos, la historia por dentro de cómo se fue gestando todo esto. Yo te diría, en principio, para situar a los oyentes, el doctor Rafael Capurro es uruguayo.
Alejandro Puig
Faltó decir el detalle, ¿no?
Mario Barité
Se fue, por seis meses o un año, a trabajar Alemania y se quedó 50 años. Y ha tenido una larguísima trayectoria vinculada a la cuestión de ética de la información. Y, sin embargo, ha estado ligado desde siempre al Uruguay, no solo por cuestiones familiares, (es un apellido muy conocido, con mucha historia también aquí, el apellido Capurro, la familia Capurro en general), sino que además ha estado muy ligado a todo este proceso de creación de la Facultad, porque nos fue acompañando, ha estado en comunicación continua con muchos de nosotros a lo largo de los años. Cuando lo hemos invitado a distintas actividades, a los primeros cursos en la Maestría de Información y Comunicación, inmediatamente aceptó, o sea, Rafael siempre ha estado en un ida y vuelta muy bueno con nosotros.
Y eso también implica que más allá de este medio siglo en Alemania, el vínculo con el Uruguay está intacto y cada vez más fuerte. Y eso es importante decirlo, porque desde el año 99, el año en el que Rafael sí entra de lleno en el tema de ética de la información, ha estado en todo esto y se ha transformado en un referente mundial en la materia, y esto, por supuesto que lo sé, porque estoy dentro de lo que se llama Ciencia de la Información, es uno de los nombres importantes que cualquiera encuentra en cualquier revisión de literatura que tenga que ver con algunos de estos temas.
Entonces para nosotros el apoyo y el impulso que ha dado Rafael a todo esto es muy importante. En 1999, él fue uno de los que participó directamente en la creación de este Centro Internacional de Ética de la Información, reuniendo a otros colegas. También participó en todo el proceso de fundación de una revista en el año 2004, es una revista que está viva, que está trabajando. Y yo diría que Rafael en realidad ha sido también impulsor de la temática, de ética de la información, de una manera premeditada en espacios en donde estas temáticas a veces no tienen la atención de la literatura científica, por ejemplo, en África, donde Rafael ha trabajado muchísimo, y Latinoamérica, de hecho, en este simposio tenemos gente de México, de Brasil, de Argentina, o sea, especialistas muy notorios, muy importantes que, de alguna manera, como nosotros mismos acá, nos hemos ido formando en ética de información bajo el ala y el apoyo de Rafael.
Cuando tú decías hoy, antes de empezar esta grabación, que él te había dado para adelante en lo que le habías planteado, en lo que tenía que ver con la radio, a mí eso no me sorprende para nada, porque es la respuesta habitual de Rafael cuando estamos hablando del impulso de un área de conocimiento o de algún tipo de proyecto, etcétera. Esto lo quiero decir porque hay que situarlo al personaje y yo creo que contarlo así es muy importante porque Uruguay no solamente tiene productos de exportación de primera calidad en el fútbol, en la carne o en todo lo demás, sino también en grandes personalidades que son referentes en distintas áreas, en arquitectura, en muchas disciplinas científicas y también en ética de la información.
Alejandro Puig
Y vaya que es así también, sin duda.
Mario Barité
Sí, entonces voy a intentar resumirlo. Estos dos eventos en realidad son un punto de inflexión para nosotros como grupo que trabaja sobre ética de la información y de la comunicación, porque hemos incorporado las dos áreas, podamos establecer un punto de inflexión y de crecimiento, es decir, plantearnos ahora sí un desarrollo académico más fuerte, sabiendo que a través de este evento hemos consolidado vínculos con muchos especialistas de la región y que a su vez hemos logrado generar un simposio uruguayo. Eso implica que aquí en el evento se han podido presentar varias tesis de posgrado que han sido terminadas o que están en curso, que tiene una relación más o menos directa con aspectos de ética de la información. A su vez, hemos generado un equipo de entre 6 y 7 compañeros y compañeras, y estoy convencido de que esta área de trabajo crecerá significativamente. Quienes han asumido el liderazgo y se han encargado de organizar este evento son bastante jóvenes, con edades de 35, 37 y 38 años, lo cual es ideal para mantener la pasión y el entusiasmo académicamente hablando. Ellos serán los responsables del desarrollo futuro de estos espacios.
Y lo último que quiero decir, aunque Rafael puede profundizar mucho más sobre esto, es que todas estas cuestiones vinculadas con la ética de la información están presentes diariamente. Por ejemplo, en las campañas electorales, como las de Argentina, en muchas de las noticias de los periódicos digitales y en cómo se abordan algunos temas. Hay dilemas éticos y principios que debemos construir y ayudar a respetar. Es fundamental integrarlos en la formación de los estudiantes de esta facultad, quienes se convertirán en profesionales. Además, existen numerosos problemas contemporáneos donde el factor ético es un eje central.
Alejandro Puig
Bien, sin duda has planteado varios puntos centrales para este congreso, encuentro y simposio. Especialmente importante es la posibilidad de combinar la investigación y los campos exploratorios con el desarrollo académico teórico, que también es un elemento fundamental. Además, es crucial la conversación sobre las temáticas que pueden estar presentes en los discursos más hegemónicos o masificados, de una manera menos coloquial. Ahora bien Rafael, tú has entregado tu vida a esta labor. Participé en una de las instancias de este evento y realmente transmitiste una emoción profunda al relatar esos momentos, esas pequeñas anécdotas. Como mencionaba Mario, cuando alguien te dice "vamos adelante" o "te ayudo a desarrollar un área que hasta ahora no estábamos trabajando" ¿Qué es lo que a ti te da Rafael la posibilidad de pensar que esa materia académica que te motivó inicialmente desde esas fuentes, desde la documentación, desde el estudio, de la información, pudiera conversar tan ampliamente a lo largo de estas décadas a nivel mundial?
Rafael Capurro
Sí, es una buena pregunta porque, de hecho, la palabra ética viene del griego, ethiké, filosofía ethiké sobre todo en Aristóteles. Es una palabra clásica de la filosofía griega. O sea, está metida dentro de una tradición muy teórica, evidentemente filosófica, y ha pasado por muchas peripecias a través de los siglos. Lo curioso es que esa palabra tan extraña, ética, si uno la ve desde el punto de vista de su tradición filosófica haya tenido un paso hacia la sociedad en general. ¿Por qué habla la gente, en general y los periodistas también, de ética? Es una pregunta que uno se pone inmediatamente si uno conoce un poco la tradición. Y si estuviéramos en un seminario de filosofía, es evidente que vamos a hablar de filosofía ethiké, pero no estamos en un seminario de filosofía, estamos en una realidad social muy compleja. ¿Y cuál ha sido la razón por la cual ha tenido, digamos, un desarrollo social, político, tan espeluznante, como ha sido en los últimos 25 años? No tengo una respuesta para esa pregunta.
Pero, de hecho, se ha dado así. Comenzó, sobre todo, con actividades de la UNESCO, sobre fines del siglo pasado, 1990 por ahí, fueron los primeros congresos. Habría que investigar también por qué y quién en UNESCO empezó a ser un referente importante, ¿no? Si una institución como UNESCO utiliza esa palabra, eso significa algo. ¿Por qué ellos lo utilizaron? No lo sé bien. No conozco bien la historia, pero, de hecho, fue así. Y tal vez tiene algo que ver con el tema de los Derechos Humanos en UNESCO y la crisis también social, que viene ya del siglo pasado, sobre todo desde la Segunda Guerra Mundial, y las transiciones, las sociedades, especialmente europeas, en crisis sociales. Y la pregunta, ¿cómo hacemos para reflexionar sobre los sistemas morales? De nuevo, una palabra clásica en latín, esta vez mores, mos (costumbres, en griego ethos) son los sistemas sociales de auto inmunización que tiene la sociedad y el individuo también. O sea, algo semejante a lo que pasa con la medicina. Se podría hacer una conexión muy interesante en la historia de la medicina con la historia de la ética desde el punto de vista filosófico. La salud del alma y del cuerpo está muy relacionadas en muchas tradiciones. Tal vez lo que ha pasado es la crisis de los sistemas morales absolutos, metafísicos, sobre todo religiosos y el auge de la ciencia moderna.
¿Quién dice qué es lo que tenemos que ser y cuáles son los criterios? ¿Quién expone esos criterios? En el caso de las religiones, por ejemplo, estos criterios se van flexibilizando. Ha habido temas clásicos como la muerte de Dios que se fueron tematizando en el siglo pasado. Y después, las revoluciones sociales, el marxismo, el socialismo y el comunismo, que aspiraban a tomar el lugar que habían tenido las religiones y los distintos tipos de morales. Ha habido una crisis de valores morales, en el sentido de que se ha iniciado una reflexión sobre las estructuras morales de autodefensa de las sociedades que entran en crisis.
Como decía, se puede establecer una comparación con los sistemas inmunes biológicos. El Covid, por ejemplo, que es una crisis de inmunización biológica, puede aportar una comparación entre la crisis de inmunización biológica y las crisis de inmunización moral. Ahora eso no tiene una línea fija, una evolución dialéctica concreta y previsible; más bien, ha experimentado altibajos debido a las situaciones imprevisibles de la historia. La actividad humana, lo que los griegos llamaban praxis, está siempre condicionada por factores imprevistos, por eventos que ocurren por accidente, como se solía decir en la filosofía clásica. Y esa capacidad, esa característica de la praxis humana, está abierta siempre a eventos que no pueden preverse, digamos, futurizarse. Tampoco con una filosofía dialéctica, como lo pensó en un tiempo Marx y sus seguidores, hacia un telos, de nuevo un término griego. Como ven estoy hablando en un lenguaje muy clásico, filosófico, que es de hecho es nuestra raíz.
También ha sido una crisis de esa filosofía teleológica que tomó el lugar de las religiones en parte y pienso que especialmente en Latinoamérica ha tenido un impacto muy fuerte. Yo pertenecía a la generación de la filosofía de la liberación y la teología de la liberación. Durante los ocho años en que fui jesuita, participé activamente en estos movimientos. En los años 60, la década del 60, que es una década muy impactante, no solo en París en el 68, sino también en Latinoamérica. Era una mezcla de Freud, Marx, la fenomenología, la ética, sobre todo Sartre, y la fenomenología de Hegel, Husserl y Heidegger.
Los movimientos revolucionarios son un desafío en especial para las religiones que querían, creían, que tenían el monopolio del saber moral y de su fundamento en la reflexión ética, en especial en lo concerniente a la finalidad, el telos, de la vida, la historia y los procesos naturales y del modo de cómo llegar ahí a través de todo un sistema de inmunización, es decir de un sistema de protección de la vida espiritual.
Volviendo a lo que estamos hablando. ¿Por qué el auge de la ética de la información? De hecho, ha habido una crisis, se ha abierto un abismo de no saber qué va a pasar ahora con sistemas de inmunización clásicos locales y personales, sociales y políticos. La filosofía y la ética, en especial, nacen de una situación de crisis. Habría que analizar cuál fue la crisis que ha dado lugar a estos movimientos. En los años 60, se vivió una crisis general que afectó tanto el ámbito psicológico, desde una perspectiva freudiana, como el político, con los movimientos revolucionarios de la época y el impacto del marxismo y las revisiones sociales. Todo está en el trasfondo de lo que, con el tiempo, se comenzó a denominar ética de la información, reconocida por organizaciones como la UNESCO.
Alejandro Puig
Ahora, esta crisis de los sistemas biológicos, que también dialoga con la humanidad, y la crisis de los sistemas morales, tienen hoy en día diversas posiciones teóricas que las sustentan. Tu bien mencionas un paradigma o un parámetro histórico durante la década del siglo pasado, todo el siglo XX fue revolucionario. Ahora de alguna manera se habla de retrocesos y si esto está generando esta brecha, un problema que se suma a otras cuestiones como las grandes brechas que hay de acceso a la información, etcétera. De alguna manera que nos obliga a catalogar, porque esto está impactando también en la vida cotidiana y en las profesiones y también en la acción de la academia a la hora de cómo analizar o trabajar con los problemas de investigación.
Rafael Capurro
Claro, o sea, hay dos reacciones en el momento de crisis o afirmarse…
Alejandro Puig
¿Es un retroceso o estamos ante un avance? ¿O una transición?
Rafael Capurro
En el momento de crisis hay una reacción de afirmarse en los sistemas clásicos o vigentes en ese momento, que de hecho es un retroceso en el sentido que no es un avance. Uno se afirma en lo que siempre ha sido así, las mores, las costumbres son aparentemente inamovibles, paradójicamente en el momento en que están en crisis. En ese sentido es un proceso de retroceso tanto a nivel personal como social cuando un sistema moral su fundamento ético ha sido superado por la vida misma.
Y el otro camino es el de reflexión sobre la crisis. Ese es el sentido de la palabra ética, para diferenciarla de la moral. La moral es el sistema vigente de sustento de una sociedad o una persona, en base a normas establecidas y aparentemente inamovibles. Y la ética, en el sentido de disciplina filosófica, de filosofía ethiké como le llamó Aristóteles, es la reflexión sobre esas estructuras y fundamentos aparentemente inmovibles.
A menudo no es un cambio absoluto, sino gradual. Y el problema es qué tipo de cambio y quién lo va a decir y decidir. Eso es justamente, para mí, el punto clave, la diferencia entre ética y moral, que en el lenguaje normal se las confunde, porque son sistemas morales y problemas éticos y se los ve como sinónimos. Eso es una catástrofe. Porque la tarea de la ética como disciplina filosófica es el cuestionamiento de la moral. Lo dice Foucault, por ejemplo. ¿Qué es la ética? Es el cuestionamiento de la moral. Refundarla, transformarla, cambiarla y no aferrarse a ella.
Alejandro Puig
Claro, tú hablabas también en el Congreso, en tu presentación, sobre el rol de Gadamer, en lo que implicaba específicamente la Hermenéutica, ¿verdad? Como modelo, el análisis de modelos de comprensión, pero específicamente hacías hincapié en que él no hablaba del mensaje específicamente, sino que trabajaba directamente con la comprensión. ¿De qué manera puede operar la Hermenéutica en este problema?
Rafael Capurro
La Hermenéutica nace o, mejor dicho, renace en el siglo XIX, especialmente con Schleiermacher y con otros filósofos alemanes, como crisis a un problema de interpretación, sobre todo de textos clásicos en especial teológicos. Pero este acceso al texto y al problema de cómo interpretarlo presupone que ese texto ha sido transmitido y la transmisión, la comunicación de ese texto, es anterior al problema de cómo lo voy a entender. La palabra hermenéutica viene, una vez más, del griego. Hermes, es el mensajero de los dioses, en el sistema mitológico griego, es el sistema de transmisión de top-down, o sea, jerárquico de arriba para abajo.
Zeus u otros dioses envían a sus mensajeros para que los hombres y mujeres cumplan con lo que Zeus les ha mandado hacer. Y ese sistema jerárquico comunicacional top-down, es aplicado en la modernidad a la estructura de los medios de comunicación. Los medios de comunicación modernos se transforman en sistemas pseudo-míticos, donde la comunicación también sigue un modelo top-down. En parte lo que estamos haciendo ahora, un mensaje, para el que lo recibe pasivamente, o sea es jerárquico en el sentido opuesto a una visión horizontal.
Mi tesis es que la filosofía nace en el momento en que ese sistema mitológico top-down es cuestionado por Sócrates y el concepto del angelos, del mensajero, pasa a ser parte de un sistema dialógico horizontal que consiste en que todos lo que estamos participando podemos decir u opinar sobre la verdad o no, sin tener instancias superiores que nos impidan cuestionar. Ese cuestionar radical permanente, eso es la transformación socrática que hace que el angelos sea sustituido por el logos y la base de la filosofía es la día-lógica, en el sentido estricto de la palabra, del logos, el diálogo. Y eso crea una crisis fuerte. Una de las razones por la que a Sócrates lo condenaron a muerte, evidentemente, es porque la polis defendía eso, frente a un señor que decía públicamente “aquí que todos podemos dialogar a nivel horizontal”.
La filosofía nace de una crisis del sistema mitológico angelético de trasmisión jerárquica de mensajes con un impacto en la transformación de la ciencia moderna así como en los sistemas políticos y sociales.
Alejandro Puig
Hay muchos aspectos también que podríamos seguir conversando y que realmente abren preguntas disparadoras, por ejemplo, lo que es la información durante los conflictos bélicos. No es nuevo desde ya, ¿verdad?
Incluso ambos, Mario Barité y Rafael, desde sus lugares y desde sus ámbitos de reflexión, han trabajado específicamente estos elementos. Supongo que esto en el Congreso de alguna manera está plasmado, no solamente por las noticias más recientes, sino por lo que tiene que ver con este tema que atraviesa la humanidad, pero de alguna manera, desde este lugar que tú estás planteando, Rafael, está interpelado también, cómo perciben, cómo decodifican determinadas poblaciones o las sociedades y cómo también codifican específicamente los comunicadores en base siempre a determinados intereses, claro está.
Pero volviendo un poco y yendo más a lo que es el cierre de este encuentro, un elemento donde me gusta pararme es la presentación de materiales nuevos, de libros, de publicaciones, lo cual me parece súper interesante, es decir la producción académica, por ejemplo, la presentación de un libro tuyo, entre otros, también de derecho de la información de México. Lo resumo muy rápidamente, “La era de la desinformación” de Brasil por Marco Schneider y por supuesto tu material del que te pido una breve reseña: "Información: contribución a una fundamentación del concepto de información basada en la etimología y la historia de las ideas".
Obviamente es un libro recientemente editado hace pocos meses, 2022, un año básicamente, por Ápeiron Ediciones. Pero la pregunta va para ti, Mario. Qué interesante y qué oportuno puede resultar específicamente en un congreso que me estén sugiriendo materiales nuevos, que trabajan en esta materia. ¿Ustedes cómo lo han desarrollado y también, bueno, por qué motivo?
Mario Barité
Nosotros como participantes y también corresponsables de un equipo incipiente que ni siquiera nos animamos a llamar de investigación todavía, porque no tenemos esa producción de conocimiento acumulada, pero sí la vamos a tener con estos jóvenes de los que hablaba. Tenemos la obligación de hacer base, digamos, y hacer base en este caso, te diría, como noticias nuevas, es que la biblioteca de la Facultad ha tenido la puntería y el acierto de comprar una buena cantidad de materiales de valor permanente, sobre cuestiones vinculadas con ética de la información.
Ya teníamos otras donaciones de Rafael, por supuesto, pero también de otros autores brasileños, el acceso a la revista del Centro Internacional sobre Ética de la Información, que es una revista que tiene ya más de 20 años. Ahora también, la Facultad tiene una revista que es Informatio, yo soy el editor responsable, y hace dos años, armamos un dossier sobre Ética de la Información que estuvo a cargo de Rafael con artículos de autores importantísimos de toda parte del mundo, de África, de Asia, de Europa, de Latinoamérica, incluso con una contribución uruguaya. Un muy buen dossier. A partir de esa base es que ahora pasamos a la siguiente etapa. Por eso digo que estos eventos para nosotros son una bisagra, implican un punto de inflexión e implican también una serie de estrategias a mediano plazo que vamos a ir cumpliendo para terminar de instalar este tema. Como bien decías Alejandro, todas estas cuestiones están en el día a día, están por ejemplo en el conflicto que hay hoy entre Israel y Hamas, o entre Ucrania y Rusia, en las estrategias de desinformación. Hay hasta una ética de la guerra, que es la base de normas internacionales. Cuando se incumplen, se traspasan los límites éticos, como cuando en cualquier guerra se atacan poblaciones civiles desarmadas e indefensas. Otro caso, tenemos las elecciones argentinas; allí también se están planteando cuestiones éticas, hasta dónde se pueden decir ciertas cosas en los intercambios entre candidatos y qué argumentos se pueden utilizar. Esto nos lleva a cuestionar qué tan cercanos están esos argumentos a la verdad, una verdad que siempre resulta ser una materia resbaladiza.
Más allá de todo el fundamento y la dimensión histórica que tiene este tema, sobre el cual Rafael podría hablar horas y enseñarnos muchísimo, también es cierto que esto es importante no solamente por esa dimensión histórica sino porque está presente en la vida cotidiana. Incluso como ciudadanos, como personas individuales, casi te diría que muy seguido nos vemos obligados a enfrentar algún tipo de dilema ético y para poder resolverlo necesariamente vamos a tener que apelar a algunos valores y esos valores, que son más o menos compartidos, son esa especie de sistema moral, -que me corrija Rafael, a lo mejor me estoy equivocando-, pero la importancia de todo esto está justamente en que todos estos temas están más vigentes que nunca.
Alejandro Puig
Rafael, cuando mencionabas algunos de estos conceptos clásicos, la referencia es fundamental para argumentar en la filosofía clásica y trasladarla a temas actuales. ¿No? Se me ocurre que pueda haber algo en esta nueva publicación porque me gusta cómo definís información, cómo contribuís a una fundamentación del concepto de información, vuelves a señalar algo por allí, el concepto basado en la etimología y la historia de las ideas, es decir trabajas esta área, pero también dialogas con esta problemática actual, como lo fundamental en una visión más filosófica o antropológica, por así decirlo.
Rafael Capurro
Hay un problema en esta presentación de ese libro, que es mi tesis de doctorado de hace 40 años, escrito y pensado, por así decirlo, en alemán. Lo que he hecho ahora es una experiencia conmigo mismo al traducirlo del alemán al castellano. Traducirlo desde quien soy yo hoy, no quien fui hace 40 años, que es una experiencia impresionante, porque claro que no soy el mismo que escribió esa tesis. He escrito una introducción crítica a la traducción, para ver la diferencia que yo veo conmigo mismo, o sea Rafael es otro, el Rafael que escribió esa tesis hace 40 años no es el mismo que yo soy hoy. Confrontarse consigo mismo a nivel existencial y filosófico es fantástico. Lo más importante es esa experiencia de traducción en el sentido de translación, de pasar de un lugar a otro, de una época a otra.
La diferencia básica es que esa tesis es una tesis metafísica del concepto de informatio, proveniente de la tradición grecolatina, que en aquel momento me permitió, de alguna manera, pasar desde la formación jesuítica que yo tenía en la filosofía, en el Colegio Máximo, donde era compañero, por así decirlo, del actual Papa argentino que estaba estudiando teología. Fue una formación muy sólida, desde el punto de vista filosófico gracias sobre todo a mi maestro Juan Carlos Scannone SJ: Y eso me permitió escribir ese libro. Después de 40 años, uno ve esas cosas con ojos diferentes. No les voy a decir ahora con qué ojos los veo. Lean la introducción y verán que es casi un abismo.
Alejandro Puig
Bueno, si me permiten una disrupción en esta entrevista, quiero agradecerles a mis señores profesores. Ambos han sido mis profesores, por lo tanto, en las auto-referencias que hago, ya de alguna manera las practico públicamente. El agradecimiento también a ustedes, como profesores de esta casa, y también de quién les habla, y quién conversa con ustedes en el posgrado.
Pero también el agradecimiento a los doctores Rafael Capurro y Mario Barité, que de alguna manera han formado parte de un equipo que ha construido este espacio, aquí mismo en la Facultad de Información y Comunicación, pero también a nivel internacional, desde distintos lugares que bien los mencionaban hace instantes. En esta ocasión nos reunió el 4to. Encuentro ICIE, América Latina y el Caribe y 1er. Simposio Uruguayo de Ética de la Información y la Comunicación, y que no me olvide decir, “Estrategia para el combate a la desinformación: el papel de la ética de la información y la comunicación”.
Rafael Capurro
Muchas gracias.
Mario Barité
Muy amable.
Alejandro Puig
Y bueno, ojalá que se repita, y verdaderamente para nosotros es un verdadero honor.